El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial y los intereses acumulados en periodos anteriores. Si los intereses se quedan en la cuenta o se reinvierten, el saldo sobre el que se calcula el siguiente periodo aumenta. Si se retiran, dejan de generar intereses futuros.
Un ejemplo: 100 euros al 10 % anual
Con una tasa fija del 10 % anual y capitalización una vez al año, 100 € se convierten en 110 € al cabo del primer año. El segundo año, el 10 % se calcula sobre 110 €, así que el saldo llega a 121 €. Tras tres años, alcanza 133,10 €, antes de comisiones e impuestos.
La diferencia entre cada año está en la base del cálculo: el primer año se generan 10 €; el segundo, 11 €; y el tercero, 12,10 €. El interés de cada periodo se suma al saldo y también puede generar intereses. Es una operación matemática, no una promesa de rentabilidad.
Qué cambia entre el interés simple y el compuesto
Ejemplo de cálculo hipotético: 5.000 € iniciales a un tipo anual fijo del 10 % durante tres años. Con capitalización, los intereses se abonan y reinvierten cada año; con interés simple, se calculan siempre sobre los 5.000 € iniciales. Sin aportaciones, retiradas, comisiones ni impuestos; no es una oferta bancaria.
| Año | Interés simple del año (€) | Saldo con interés simple (€) | Interés compuesto del año (€) | Saldo con interés compuesto (€) |
| 1 | 500 | 5500 | 500 | 5500 |
| 2 | 500 | 6000 | 550 | 6050 |
| 3 | 500 | 6500 | 605 | 6655 |
En el interés simple, el cálculo se aplica al capital inicial. Con un capital de 5.000 € y un 10 % anual, genera 500 € de intereses por año si el principal no cambia. En el compuesto, los intereses se añaden al saldo antes del siguiente cálculo, por lo que la base puede crecer.
En el ejemplo de 100 € al 10 % anual, mantener los intereses en el saldo permite pasar de 110 € al final del primer año a 121 € al final del segundo. Retirar los intereses impide que esas cantidades se acumulen para el cálculo siguiente.
Para ampliar la diferencia entre ambas bases de cálculo, consulta la explicación del interés simple y el compuesto.
Cómo calcular el interés compuesto
Para una tasa fija con capitalización anual, la fórmula es:
A = P × (1 + r)^t
Aes el saldo final.Pes el capital inicial.res la tasa anual expresada como decimal. Por ejemplo, 10 % se escribe como 0,10.tes el número de años.
Con 100 € al 10 % durante tres años: 100 × (1 + 0,10)^3 = 133,10 €.
Si la tasa nominal anual se capitaliza varias veces al año, la fórmula es A = P × (1 + r/m)^(m×t). En ella, m es el número de capitalizaciones anuales. Por ejemplo, una capitalización mensual corresponde a 12 periodos al año. La tasa y la frecuencia utilizadas en la cuenta deben coincidir con las condiciones del producto.
La frecuencia también influye en el saldo
Para ver el efecto de la frecuencia con los mismos datos, toma como ejemplo hipotético 5.000 €, una tasa nominal anual fija del 5 % y un plazo de diez años. Con capitalización anual, el saldo final es aproximadamente 8.144,47 €. Con capitalización mensual, el cálculo da 8.235,05 €. Con interés simple, el resultado es 7.500 €. Son cálculos antes de comisiones e impuestos, sin aportaciones ni retiradas.
En este ejemplo, la capitalización mensual deja 90,58 € más que la anual. La diferencia procede de cuándo se incorporan los intereses al saldo; no significa que la tasa anual sea mayor.
Aportaciones, inversiones y deuda
Cada aportación periódica tiene su propio plazo para generar intereses: el dinero ingresado antes puede acumular intereses durante más tiempo que el ingresado después. BBVA ilustra este efecto con un ejemplo de 10.000 € iniciales, aportaciones mensuales de 100 €, una tasa anual del 3 % y un plazo de 25 años, que estima en más de 65.000 €.
En una cuenta de ahorro, los intereses deben permanecer en el saldo para que el cálculo siguiente pueda incluirlos. En una inversión, las distribuciones o ganancias tendrían que reinvertirse para que puedan acumularse de forma similar. El resultado de una inversión puede variar; la fórmula de tasa fija no garantiza una rentabilidad ni que esta supere la inflación. Las comisiones y los impuestos también afectan al saldo final, y la inflación reduce el poder adquisitivo del dinero.
El efecto puede ser desfavorable para quien pide dinero prestado si los intereses impagados se añaden a la deuda. No todos los préstamos calculan los intereses de la misma forma: las condiciones del préstamo y el calendario de pagos determinan cómo se calcula el saldo.
Qué revisar en una cuenta de ahorro
Una cifra anual no basta para calcular cuánto se acumulará. Comprueba la tasa, cada cuánto se añaden o liquidan los intereses, si el saldo puede retirarse y qué comisiones o impuestos afectan al resultado.
En la página de su Cuenta Remunerada, Pibank indicaba el 22 de octubre de 2026 un 2,00 % TIN y un 2,02 % TAE. La entidad señalaba que calculaba los intereses a diario sobre el saldo y los liquidaba mensualmente, el primer día del mes siguiente o el siguiente día hábil cuando correspondía. La página indicaba que podían solicitar la cuenta las personas adultas residentes en España y que el dinero estaba disponible para retiradas. Consulta las condiciones de la Cuenta Remunerada de Pibank.
Dos aproximaciones que no son garantías
La regla del 72 sirve para estimar, de forma aproximada, cuánto tardaría en duplicarse un saldo con una tasa anual constante: se divide 72 entre el porcentaje. Con una tasa del 6 %, el cálculo da unos 12 años. Es una regla orientativa, no una predicción exacta ni una garantía de que una inversión vaya a duplicarse.
Tampoco es exacto afirmar que un 7 % anual duplica el capital en diez años. Con capitalización anual, el saldo llega aproximadamente a 1,97 veces el inicial. La tasa fija, el plazo y la frecuencia de capitalización son los que permiten hacer ese cálculo; las inversiones pueden tener resultados distintos.